Manchas por el Sol


Las manchas por el sol, conocidas también como manchas del hígado o manchas de envejecimiento, son el resultado del largo tiempo de exposición a los rayos ultravioletas (UV) del sol. Estas manchas planas y amarronadas aparecen en las áreas del cuerpo que están más expuestas al sol, en especial el rostro, las manos y los brazos. Si bien son benignas, las manchas por el sol son anti-estéticas y, con frecuencia, vienen acompañadas de otros tipos de daños por el sol, como piel áspera y arrugas. En algunos casos, las manchas por el sol ocultan la presencia de cáncer de piel.

Prevención

Prevenir es la mejor manera de tratar las manchas y otros daños por el sol. Utilizar a diario una pantalla solar en loción o crema, especialmente en el rostro y las manos, es una buena manera de evitar que el sol dañe la piel. Toda persona que disfrute de las actividades al aire libre como nadar, hacer caminatas o esquiar deberá asegurarse de usar una pantalla solar que proteja contra los rayos UV-A y UV-B, y de volver a aplicársela según las instrucciones del producto. La natación y cualquier otro contacto prolongado con el agua puede lavar los productos convencionales utilizados como pantalla solar, de modo que si va a permanecer en el agua deberá asegurarse de utilizar una pantalla solar en loción o crema que sea resistente al agua.

Otra buena forma de prevenir los daños por el sol es evitar la exposición excesiva. La exposición excesiva al sol y a otras fuentes de radiación UV aumenta el riesgo de contraer cáncer de piel. Además, la exposición a los rayos UV puede acelerar el envejecimiento natural de la piel porque daña las fibras de colágeno y, por ende, está asociada con la formación de manchas y otros tipos de daños por el sol. Tanto el bronceado al aire libre como el artificial contribuyen a este proceso. Es importante limitar la exposición a la radiación UV independientemente de la fuente que la genere.

Tratamiento


El daño que produce el sol puede tratarse con una amplia variedad de tratamientos dermatológicos estéticos.
La exfoliación química elimina las células muertas de la piel y las capas externas dañadas al mismo tiempo que estimula el crecimiento de piel nueva y sana. La microdermabrasión, un procedimiento que exfolia las capas externas de la piel con un pulverizador de cristales finos, también puede utilizarse para estimular el crecimiento de piel nueva. Estas dos técnicas son excelentes para eliminar o reducir tanto las cicatrices y los defectos menos importantes como los signos de los daños por el sol.

Existe también una variedad de técnicas lumínicas y con láser que pueden utilizarse para tratar la piel dañada por el sol. Con la terapia con luz pulsada intensa (IPLÔ), el dermatólogo trata la piel con destellos de luz generada por una lámpara de xenón de espectro completo, de alta energía. Esta técnica es particularmente eficaz para el tratamiento de problemas de pigmentación y daño capilar. El rejuvenecimiento cutáneo con láser utiliza un rayo láser de una sola longitud de onda para disolver las uniones moleculares de la piel y vaporizar las capas cutáneas externas. Una vez que cicatriza, la piel se ve más firme y lisa. Los láseres se utilizan también para eliminar las manchas por el sol.

1 comentario:

  1. Estas precauciones son muy buena. Leí en Findrxonline que la mejor forma de prevenir el cancer de piel es el no exponerse al sol por mucho tiempo ya que a pesar que te protejas el sol esta ahi y causa daño.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...